¿Sabias por que te salen las aftas bucales? , aqui demostramos por que y como curarla

Las aftas o úlceras bucales son dolorosas llagas que se muestran por distintas causas, como tienen la posibilidad de ser: prominente nivel de estrés, mala nutrición, exceso de desarrollo en el tejido, entre muchas otras.   Ahora, en este texto te exponemos 4 increíbles recomendaciones para batallar las irritantes aftas o úlceras bucales de manera ligera y eficiente.

Lo que necesitas hacer  para combatir las aftas bucales

1.- Enjuaga tu boca con agua y sal.

Sólo mezcla 1 cda. de sal con 1 vaso de agua y mezcla realmente bien.

2.- Aplica difenhidramina.

Sólo necesitas utilizar algo de difenhidramina en la región a tratar con el apoyo de un trozo de algodón, dejar accionar a lo largo de 2 minutos y enjuagar con agua.

3.- Aplica calamina o calamox.

Sólo aplica calamina o calamox de manera directa sobre la región a tratar, deja accionar a lo largo de 1 minuto y enjuaga con agua.

 4.- Aplica anestésicos.

Puedes elegir por utilizar anestésicos como anbelso, oragel, zilactin, tanac, etc.

5- Consume vitaminas C:

los cítricos son ricos en vitaminas c, muchas veces las aftas aparecen como una señal para nuestro cuerpo avisarnos que no estamos ingiriendo suficiente vitaminas c.

Aunque todas estas configuraciones son increíbles para calmar las aftas, tienes que tomar en cuenta que si persiste la molestia es urgente que acudas a un médico para tener un diagnóstico acertado y consigas llevar el régimen correcto para arreglar el inconveniente bucal lo antes posible.

Es importante no confundir las aftas bucales con el herpes labial, dado que estos dos son males muy dispares, entre otras cosas, las aftas no son ocasionadas por infección viral o bacteriana y tampoco son contagiosas.  Si bien es verdad que las aftas bucales llegan a ser muy dolorosas e irritantes, es bueno entender que no son peligrosas, por lo cual no debemos estar preocupados.

¿Por qué aparecen las llagas en la boca?

Si bien son heridas que aparecen con mucha frecuencia, lo cierto es que no se sabe con precisión por qué aparecen. Los expertos aún no han podido determinar con exactitud por qué estas pequeñas úlceras aparecen en la boca, lo que si se sabe es que afectan al 20% de la población. Causan dolor e incomodidad tanto para hablar como para comer.

Pueden ser de dos tipos: simples o complejas. Las primeras aparecen algunas veces al año y duran una semana aproximadamente, en personas entre los 10 y los 20 años de edad. Las complejas son menos frecuentes y las sufren aquellas que ya han sufrido algún tipo de úlceras bucales antes.

Las llagas en la boca salen por causas diversas. Algunos factores que las desencadenan son el estrés, la ingesta de alimentos ácidos o cítricos, las lesiones por alguna comida o utensilio, un sistema inmunológico que se encuentra debilitado, un problema nutricional o una enfermedad gastrointestinal. Los objetos afilados y la ortodoncia también pueden ocasionar llagas.

Hay que prestar atención a las aftas y a los herpes, que pueden ser iguales en cuanto a su apariencia, pero no en relación a la enfermedad. El herpes labial está causado por un virus simple y es contagioso; las aftas no. El primero puede aparecer en otros sitios del rostro, como los labios, la nariz y debajo de la barbilla.

Para saber si tienes una úlcera bucal los síntomas son: ardor, sensación de hormigueo doloroso, llagas redondas blancas o grises con enrojecimientos en los bordes. También fiebre, inflamación de ganglios linfáticos, etc.

Remedios naturales para curar las llagas y aftas

Sal: es uno de los antisépticos más baratos y efectivos que existen. Es un gran aliado para curar las llagas naturalmente. Sólo tienes que mezclar una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y enjuagar con ello la boca, haciendo énfasis en la zona donde tienes la llaga. Escupe el agua y repite ese proceso al menos tres veces al día. De a poco irá disminuyendo el dolor y la molestia. Otras personas optan por tomar un grano de sal gruesa y frotarlo en la llaga. El problema de ello es que genera más dolor e irritación, por ello no está recomendado.

Bicarbonato de sodio: funciona igual que la sal, como un antiséptico eficaz en estos casos. Mezcla con medio vaso de agua y enjuaga la boca, haciendo “buches” sin tragar el líquido. También puedes formar una pasta con un poco de agua y aplicar en la llaga, dejando unos instantes que haga su efecto. Luego enjuaga con agua fría sin frotar.

Agua oxigenada: otro remedio infalible para las llagas en la boca. Toma un algodón o un hisopo y sumérgelo en agua oxigenada. Aplica directamente sobre la lesión tres veces al día. Calmará las molestias y te ayudará a prevenir las posibles infecciones.

Enjuague bucal: es un remedio no tan “natural” pero que puede servirte bastante para calmar las molestias en la boca, un alivio inmediato que controlará la formación de las bacterias. Pero no coloques demasiado enjuague, sobre todo si es muy fuerte, porque es probable que te arda.

Hielo: la propiedad de un cubo de hielo es curar las llagas de a poco y a su vez, reducir la inflamación y calmar el dolor. Actúa como un sedante. Coloca un cubito las veces que consideres necesario por día.

Yogur: gracias al ácido de la leche y las bacterias que contiene, te ayudará a cambiar la composición del pH de la boca y controlando la formación de nuevas bacterias. Come un yogur a diario especialmente si sufres de llagas o aftas frecuentemente. Puedes aplicar directamente en la llaga o con un hisopo.

Leche de magnesia: tiene un efecto similar al del yogur. Usa tres veces al día para que cambie el pH de la boca y le hará “frente” a las bacterias que suelen causar las úlceras.

Consejos para evitar la formación de llagas y aftas

La deficiencia de minerales o vitaminas causan úlceras bucales. Por lo que es mejor que en tu dieta los incluyas. Otras condiciones que también pueden producir las llagas incluyendo la anemia por deficiencia de hierro, ácido fólico, celiaquía, enfermedad de Crohn, etc. Así que no dudes en añadir en tu plan alimentario alimentos que lo contengan, como las verduras de hoja verde, los cereales integrales, la leche, entre otros.

Ten cuidado cuando te cepillas los dientes porque eso puede generar heridas similares a las llagas, o irritaciones. Lo mismo cuando comes algún alimento con “punta” como ser galletas, panes, tostadas, etc. Evita los alimentos ácidos o picantes, la goma de mascar y no olvides de usar hilo dental después de cada comida para mantener siempre la boca limpia y saludable.

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